Si te encuentras sin trabajo, bien porque tu empresa cerró o por ERE, etc. Piensa:
1.- No eres un fracasado. No confundas el fracaso profesional con el personal. No importa los años que tengas, ni cuándo ni cómo te haya llegado esta situación.
2.- Tienes unos conocimientos y una experiencia que debes rentabilizar.
3.- Si tu empresa cerró, los clientes se ha quedado huérfanos y puedes facilitarles los servicios que siguen necesitando. Si eres producto de un ERE, los clientes no son de nadie, lucha por conseguirlos y hacerte un hueco en ese sector que conoces.
4.- Cree en ti, confía en ti y en tus posibilidades, que si las analizas, son muchas, solo debes explorarlas y explotarlas
5.- No esperes a ponerte en marcha a que alguien se apiade de tu situación. No esperes ayuda de nadie, si la obtienes mucho mejor, pero con la única ayuda que debes contar es con la tuya y la de los muy allegados.
6.- Si estás en marcha podrás encontrar gente en el camino y oportunidades que puedas aprovechar. En el sofá de tu casa, arropado en tus lamentaciones, va a ser difícil
7.- Transforma esta experiencia en algo positivo. No pongas tu vida profesional ni personal en manos de tercero y trabaja para llegar a ser el resultado de ti mismo
