FUTURO ROBOTIZADO / inestabilidad laboral
La humanidad camina irreversiblemente hacia la robotización. Este es un hecho que se producirá a muy corto plazo. La pregunta que cabe hacerse es si las distintas sociedades que componen nuestro planeta están preparadas o se está preparando para esta realidad. Y si a su vez es consciente de las repercusiones que tendrá sobre su modo de vida
Según el estudio de un Instituto de Massachuset el 45% de los puestos de trabajo remunerados serán robotizados. No sé si el porcentaje se queda corto o es exagerado. Pero lo que es incuestionable es el hecho de que en los últimos 20 años se viene produciendo una sustitución sistemática de actividades desarrolladas por personas por máquinas. Cada vez es más frecuente encontrarte en las estaciones de trenes, autobuses, metro, parking de coches, pagos de autopistas, etc. que las taquillas de venta de billetes han desaparecido y en su lugar hay una máquina expendedora de los tikets de viaje o de pago. Los trenes, aviones, metro, pueden funcionar sin conductor, o piloto, pero de momento nos da más seguridad el que estén comandados por una persona. Pero hasta cuándo? La rentabilidad de las empresas, pero sobre todo los beneficios de los distintos sistemas financieros, los llamados mercados son voraces. Quieren rentabilidad y quieren esa rentabilidad ya por lo que la adaptación del sistemas productivo de esa empresa a las últimas tecnologías ha de ser inmediata. Y esa rentabilidad pasa por la robotización de su sistema de producción.
Ejemplos estamos viendo, aunque en los medios de comunicación, la noticia no tenga mayor transcendencia. En Alemania una firma de zapatillas va a construir una fábrica donde no va a contar con ninguna mano de obra. En Japón, un campo produce alimentos sin mano de obra. Todo robotizado o mecanizado.
Estas noticias pasan desapercibidas y no somos conscientes de la velocidad que llevan estos acontecimientos. Algunos comentan que si bien desaparecerán puestos de trabajo, se crearán otros. Si, esto es así, lo malo es que se destruirán más puestos que los se puedan crear y estos serán altamente cualificados, por lo que la mayoría de la masa laboral no podrá tener acceso a ellos.
En los países subdesarrollados o en vías de desarrollo su repercusión no será muy grande, pero en los países llamados del primer mundo el impacto puede ser brutal, pues generara un paro imposible de absorber lo que afectara al consumo y este a su vez a una menor producción de bienes y servicios lo que conlleva a mayor paro estructural, lo que repercutirá en el llamado “estado de bienestar” que se hará insostenible lo que producirá inestabilidad social y política, entrando en una deriva de consecuencias impredecibles.
Por ello la formación de nuestros jóvenes ha de ser la más adecuada para los tiempos que les ha de tocar vivir, que los dirigentes dejen de buscar rentabilidades políticas cortoplacistas y adecuen el sistema de producción y la economía con miras a ese medio plazo donde se ha de producir esa evolución tecnológica. Y a la sociedad que se prepare para vivir unos tiempos que pueden ser muy convulsos y donde papa estado no podrá estar para solucionar las responsabilidades personales o familiares que hasta ahora viene ejerciendo.
