PROVEEDORES
Si no tienes unos buenos proveedores, de calidad, que te ofrezcan lo mejor de los productos que vendas o necesites para transformar, puede que no consigas o pierdas los clientes.
Por eso es tan importante este capítulo en el mundo empresarial
Un proveedor, básicamente, quiere tres cosas:
a) Que le compres (cuanto más mejor).
b) Que le pagues.
c) Seriedad.
Como cliente de ese proveedor, tú debes pedirle cuatro:
a) Máxima calidad en el producto.
b) Buen servicio.
c) Precio adecuado a esa calidad.
d) Seriedad.
Como eres un emprendedor con la cabeza bien amueblada y no te ha dado por comprar inmuebles, sacar dinero de la empresa para tus gastos personales ni has comprado maquinaria de producción innecesaria, tienes liquidez, lo que te permite afrontar los pagos sin dificultad.
Pero ¿Que significa lo de seriedad con el proveedor?
Pues por ejemplo: si le has pedido una cantidad de producto, no llames para modificar el pedido. Si esto ocurre muy de cuando en cuando, es asumible, pero si son muy frecuentes las llamadas para cambiar algo, es poco serio.
Si has llegado a un acuerdo de pago en tiempo y forma, no debes cambiarlo cada dos por tres.
Cuando te envíen una mercancía que no se corresponde con lo que has pedido o no tiene la calidad solicitada, devuélvelo especificando qué, cómo y por qué ese producto no es el solicitado por ti. No es serio devolver un producto porque te has equivocado, has pedido de más y lo devuelves diciendo que está en mal estado.
Cuando te visiten, recíbelos con diligencia. No les hagas esperar innecesariamente y de forma habitual. Es una falta de respeto y no da imagen de seriedad.
Negocia con ellos sobre la base de que su producto es bueno y no de que, como existen otros fabricantes, te puedes ir a su competencia. Discute las características técnicas y el servicio. Valora si su precio está dentro de mercado. No presiones excesivamente en el tema del precio. Rígete por estos tres parámetros:
a) Primero calidad.
b) Segundo servicio.
c) Tercero precio.
Si estás interesado en el producto que él fabrica porque es de calidad, si tu argumentación de compra se basa única y exclusivamente en el precio, puede que no te venda y tengas que acudir a otro proveedor, que será más barato, pero lógicamente no de esa calidad, y tus clientes lo pueden acusar.
Es vital que tu proveedor te facilite un buen servicio para atender con la calidad debida a tus clientes. El plazo de entrega debe ser riguroso para ti, pues de ello depende el proceso de producción y la entrega a esos clientes en el tiempo acordado. Sé exigente en este campo.
Y por último el precio. A la hora de valorarlo recuerda los dos apartados anteriores. Un proveedor que dispone siempre del producto que solicitas es vital. Un proveedor que lo tiene en algunas ocasiones, que cuando necesitas algo lo ha de fabricar, que unos pedidos los sirve en unos días y otros no se sabe cuándo, es muy, muy peligroso para el desarrollo de tu negocio.
Si te va bien con un proveedor no cambies. Si vienes trabajando con él desde hace tiempo y vuestra relación es fluida, buena y sin incidencias notables, podrás pedirle que te suministre o haga algo que en un momento puntual necesites. Si eres serio lo hará, y eso puede hacerte conseguir un contrato que sea importante o vital para ti.
Cambia de proveedor cuando recibas mejor calidad y mejor servicio al mismo precio. Si el precio te lo mejora, eso que te has encontrado.
